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Aplicación BESS: Flexibilidad de la demanda y SRAD

Aplicación BESS: flexibilidad de la demanda y SRAD

Flexibilidad de la demanda y SRAD: nuevas oportunidades para la industria con BESS

La transición energética está cambiando la forma en que las empresas consumen electricidad. Ya no se trata únicamente de utilizar energía de manera eficiente, sino también de poder adaptar el consumo a las necesidades del sistema eléctrico. Esta capacidad de modificar temporalmente la demanda se conoce como flexibilidad de la demanda y puede convertirse en un recurso de valor para las instalaciones industriales y comerciales.

Un sistema de almacenamiento de energía con baterías (BESS) facilita esta flexibilidad porque permite desacoplar parcialmente el momento en que se toma energía de la red del momento en que se utiliza. La batería puede cargarse cuando las condiciones son más favorables y descargar cuando es necesario reducir el consumo de red, sin tener que detener procesos productivos esenciales.

¿Cómo aporta flexibilidad un BESS?

Cuando el sistema eléctrico o la estrategia energética de la empresa requieren una reducción de la demanda, el BESS suministra parte de la potencia que necesita la instalación. Desde el punto de vista de la red, el consumo disminuye; desde el punto de vista de la industria, los equipos pueden continuar funcionando con mayor normalidad.

Esta respuesta puede programarse o activarse de acuerdo con una señal externa. Un sistema de gestión energética monitoriza el consumo, el estado de carga de las baterías y las consignas operativas para decidir cuándo cargar, descargar o reservar capacidad.

El papel del BESS en el SRAD

En España, el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) es un mecanismo de balance gestionado por Red Eléctrica que permite a la demanda contribuir a la seguridad del sistema mediante reducciones puntuales de potencia. Se trata de un servicio voluntario y retribuido, sujeto a requisitos de habilitación, disponibilidad, medida, comunicación y potencia mínima, que también puede alcanzarse mediante agregación.

En este contexto, el BESS puede reducir la energía tomada de la red mientras mantiene alimentadas determinadas cargas. Esto amplía la capacidad de respuesta de una empresa y evita que toda la reducción deba proceder de la parada directa de procesos. La participación real dependerá de la normativa vigente, la estrategia de operación y la habilitación del consumidor o de su representante.

Beneficios para empresas industriales y comerciales

· Mayor control sobre la demanda: la empresa puede adaptar su intercambio con la red sin trasladar necesariamente todo el impacto a la producción.

· Nuevas fuentes potenciales de ingresos: la disponibilidad y la activación pueden ser retribuidas cuando se participa en mecanismos como el SRAD.

· Mejor aprovechamiento de los activos: un mismo BESS puede combinar flexibilidad con autoconsumo, reducción de picos o arbitraje energético.

· Respuesta rápida y automatizada: las baterías pueden modificar su potencia en plazos muy reducidos cuando el sistema de control recibe una consigna.

· Apoyo a la integración renovable: una demanda más flexible facilita la gestión de un sistema eléctrico con una elevada presencia de generación variable.

Dimensionamiento y estrategia

Para aprovechar estas oportunidades es necesario analizar la curva de carga, la potencia modulable, la duración de las posibles activaciones y el estado de carga que deberá reservarse. Dedicar toda la batería al ahorro diario podría dejarla sin energía cuando se necesite prestar el servicio. Por ello, la coordinación mediante un EMS y una estrategia de apilamiento de servicios resulta fundamental.

En Vector Energy diseñamos soluciones BESS adaptadas a los procesos y objetivos de cada cliente. Una gestión inteligente permite convertir la demanda eléctrica en un activo flexible, mejorar el control energético de la instalación y prepararla para participar en los nuevos servicios del sistema.

Más información: sunvec.es/storage